La humita es
una pasta que se prepara con choclo (maíz) rallado, cebolla
picada, ají, tomate, pimentón, sal y canela. Cuando
está lista, la pasta se coloca sobre dos hojas de maíz
en forma de cruz. Y se hace un paquetito —atado y cerrado
con un nudo— que se hierve durante dos horas. En un restaurante,
en cualquiera del NOA, cuando uno pide humita en chala (desde dos
dólares) recibe ese paquetito verde y caliente. Toca esperar
unos minutos, desatar el nudo, desplegar las hojas y llegar al corazón
dulce y amarillo del choclo. El tamal es la misma historia pero
con carne en lugar de choclo. 
En la zona la gente vive esperando: que brote la semilla, que salga
la planta de maíz, que sea el tiempo de la cosecha. La mayoría
de las familias hace todo el proceso, desde plantar el maíz
hasta salir a vender una humita.
En Sudamérica existen 300 variedades de maíz: blanco,
colorado, amarillo, morado, bolita, pisindo, garrapata, ocho rayas,
overo, chulpi, negro y puntudo son algunos de los que se pueden
probar aquí. Y en el Museo Arqueológico Dr. Eduardo
Casanova (Belgrano 445, Tilcara; T. 54 (388) 495 5006; de lunes
a domingos de 9 a 18 horas; en enero, hasta las 19 horas) se expone
un aceptable número de variedades.
La Quebrada de Humahuaca es una ruta panorámica de 170 kilómetros
llena de vueltas que va desde San Salvador de Jujuy hasta Humahuaca.
Desde hace unos años es un Patrimonio más de la Humanidad.
Ese status es garantía de turismo
En el camino de la Quebrada hay pueblitos antiguos, como Tilcara,
que últimamente atrae a porteños que se animan a una
vida más tranquila.
La quínoa: se parece al cuscus marroquí.
Además de sabrosa es tan antigua que los primeros cronistas
americanos hablaron de ella. El Inca Garcilaso de la Vega la describe
como el segundo cereal, después del maíz. En sus Comentarios
Reales escribe sobre la quínoa: “los indios y los españoles
comen las hojas tiernas en sus guisados porque son sabrosas y muy
sanas. También comen el grano en sus potajes, hechos de muchas
maneras”. La quínoa es nutritiva. No tiene colesterol,
no forma grasas en el organismo, no engorda y se digiere fácil.
Hasta forma parte de la dieta de los astronautas de la NASA. recetas
click aqui
El kiwicha o amaranto es diminuto y se encuentra,
con distintos nombres, desde México hasta el NOA. Los pueblos
originarios de los Andes emplearon sus hojas y granos como alimento,
aromatizante y colorante. Hoy se sirve como una novedad.
Papines se les llama a las ancestrales papas andinas, junto con
el maíz son un hallazgo que los conquistadores llevaron a
Europa. En esta zona se conservan más de 40 variedades de
papines, con distintos colores, sabores y utilidades. No son como
la típica papa grandota y de cáscara negra, sino pequeñas,
rústicas y nutritivas. Entre las que seguro encuentra en
el NOA están la papa oca, lisa, colorada, chacarera, kollareja
y churqueña.
las empanadas pueden ser fritas o al horno y su recado o relleno
tiene: carne picada, cebolla, papas cortadas chicas (no hechas puré),
comino, ají molido, caldo de papas y grasa de pella (de origen
vacuno, muy usado en Argentina). Estos dos últimos ingredientes
son la clave para unas empanadas jugosas.
Cada provincia tiene su empanada típica con ingredientes
similares pero distintos, y la convicción de que la suya
es la mejor. En Tucumán, por ejemplo, no suele llevar papa
y a veces le ponen arvejas (una especia de guisante)La tabla o “picada”
puede ser queso de cabra y jamón.
Como postre, el quesillo de vaca es una rebanada de queso larga
y finita, que se come con dulce por ejemplo de alcayota, un fruto
grande como un melón y muy filamentoso, que se aprovecha
sólo como dulce. ¿Qué viene después?
Una ruta gastronómica por el NOA tiene un único final
posible (e ineludible): la siesta. |