Fue declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO en julio de 2003 como paisaje cultural para proteger una gran diversidad geológica caracterizada por los cerros multicolores y una presencia humana de más de 10.000 años testimoniada por centenares de sitios arqueológicos.
La Quebrada formó parte del Qapaq Ñaq por donde transitaron los subditos del Inca. El mismo camino siguieron los conquistadores provenientes del Alto Perú, que dejaron postas y pueblos coloniales a lo largo del Camino Real, así como los ejércitos realistas en sus infructuosos intentos por recuperar su soberanía. Se conservan los escenarios de la guerra de Independencia y los conflictos contra la confederación Peruano-Boliviana y el trazado del ferrocarril. Entre sus atractivos figura también el monolito que indica el cruce del Trópico de Capricornio.
Los pobladores aun mantienen ancestrales tradiciones en su modo de vida y expresiones artísticas.
Lugares Espectaculares
Cuesta de Lipan
Forma parte del camino que nos conduce al límite con Chile sobre Ruta Nacional Nº 52, caracterizado por el serpenteo del trazado y por el paisaje imponente que representan la Quebrada de Sepultura y Lipán.
Los glaciares de El Quemado
Los glaciares de El Quemado son una formación de hielo macizo, originados por una vertiente natural de altura, la cual, a causa de las bajas temperaturas, se solidifica hasta llegar a un metro de espesor aproximadamente. Este fenómeno ocurre entre los meses de mayo y agosto. Se encuentran a 33 km. de Purmamarca, sobre la Ruta Nacional Nº 52 a 3.980 m.s.n.m., antes de llegar a la parte más alta en caminos de la provincia de Jujuy.
Salinas Grandes
Las Salinas tienen el silencio, el placer del aire puro, su mar de sal de hasta 525 km2, hacen de ellas un marco de notable belleza natural.
Desde la Ruta Nacional Nº 52 y a 3.600 m.s.n.m., su contorno se destaca sobre el horizonte a muchos kilómetros de distancia. Quien llega a las salinas quiere, ante todo, extasiarse ante el mar de sal, sólo mirarlo. A la belleza del salar se unen los cielos azules y una luz muy especial.
Es aconsejable visitar el paraje por la mañana.
Paseo de los Colorados
Recorrido de 3 km., en el que la combinación de colores y caprichosas figuras gigantes, modeladas por la naturaleza, crean un paisaje único a espaldas del pueblo, y hacen que los visitantes se complazcan ante un espectáculo nuevo y diferente.
Cabe destacar su importancia como veta de arcilla, la cual se emplea para modelar pesebres tradicionales, elementos de cocina, etc.
Desde la paz, desde el silencio hasta el ritmo, los colores y la música de artistas locales, nacionales e internacionales recurren a él para presentar y difundir sus trabajos discográficos.
Tour Arqueológico y Museos
Antigal o Pucará de Tres Cruces
El sitio se ubica en la parte elevada de la Sierra de Tres Cruces, en la Quebrada adyacente al oeste de la formación natural conocida como Puente del Diablo o Espinazo del Diablo.
Comprende muros de contención sobre los cuales se encuentran los restos de construcciones, levantados totalmente en piedra. Presentan una planta de tipo cuadrangular. Algunos habitáculos conservan aún los dinteles de los accesos.
Se asocia con el período incaico, momento en el cual debió cumplir una función estratégica de control del acceso a la Quebrada de Humahuaca desde la Puna, tanto por el Río Grande como por Inca Cueva donde ingresa la traza del Qhapaq Ñan.
Caverna de Tres Cruces o Cerro Morado
En este yacimiento podemos encontrar una caverna con pictografías. Las pinturas están mayormente agrupadas en el fondo y en el sector derecho.
Los colores aplicados a las rocas son el rojo, blanco y el amarillo. Las figuras son pequeñas, realizadas con planos y con líneas, y representan hombres en hileras con túnica triangular y camélidos. Se supone que son escenas de ritos y de ganadería de llamas.
Centro Cultural y Museo Jorge Pasquini López
Ubicado en el principal mirador natural de la ciudad a escasos minutos del centro, ofrece una visita guiada de la exposición de piezas arqueológicas correspondientes a un amplio espectro temporal de Jujuy, desde los primeros cazadores recolectores de fines de la última glaciación, hasta los agricultores-alfareros previos a la llegada de los españoles. Se podrán apreciar diversas tecnologías (trabajo de la piedra, cerámica, hueso, metalurgia,...) características de los diversos grupos humanos que poblaron el territorio y recibir información acerca de la evolución de los contextos ambientales asociados.
El lugar se destaca por la posibilidad de observar un contraste tan fuerte de ecosistemas como no se puede contemplar en ningún otro punto en el mundo: la aridez de la montaña hacia el norte y la riqueza de la biodiversidad de las yungas (hacia el este).
Alto la Viña, a pocos minutos del corazón de la ciudad de San Salvador de Jujuy, es el más privilegiado de los balcones naturales sobre la quebrada del Río Grande, el mismo que aguas arriba es artífice de la Quebrada de Humahuaca para terminar por entregar su acrecentado caudal al San Francisco. El lugar donde tiene el privilegio de emplazarse el Centro Cultural y Museo es un mirador de características únicas, dado que desde ese punto se puede contemplar al mismo tiempo la más extrema diversidad de ecosistemas. La vista puede descansar sobre la multiplicidad de tonos de verde que, hacia el este, ofrecen las yungas y que corresponde, junto a la selva misionera, a la zona de mayor biodiversidad (vegetal y animal) del país. Si la mirada se dirige hacia el norte, se eleva con la maravilla del asombro hasta la aridez absoluta y cortante de las altas montañas, que dan paso a la Puna para continuar, ya en territorio chileno, con el desierto de Atacama ("el desierto más desértico del mundo"). Superados los primeros instantes que forzosamente estuvieron dedicados al deleite de las imágenes, a analizar el paisaje, se comienzan a identificar pinceladas: aquella montaña es el Cerro Azul, allí está el barrio Los Perales, descubrimos la desembocadura del Xibi Xibi, y se comienza a reconocer las calles y edificios de la ciudad por sus nombres. El paisaje se presenta como una infinita pizarra natural, una oportunidad para el aprendizaje y la docencia desde una perspectiva interdisiciplinaria. Al amanecer las lejanías resplandecen tan intensamente como cuando en los atardeceres se confunden los colores para, por las noches el paisaje transformarse en pura armonía de luces y sombras. Y las lluvias que alimentan con fantasías la paz de los sueños y la libertad interior. Aquí el hombre, allá la naturaleza, a veces juntos, otras fronterizos. De pronto, San Salvador de Jujuy se revela como una fantástica bisagra. Y la historia del hombre parece dibujar espacios similares a la naturales. La diversidad cultural y étnica que se refleja sin dificultad hasta nuestros días. Esa diversidad que parece desdibujarse en las confluencias de que muestran los materiales encontrados en el inmenso yacimiento arqueológico precolombino que se extiende al lado, en Bajo la Viña. En caravanas antiquísimas ofreciendo el intercambio de las tierras altas con las bajas. Y es entonces que se comienza a comprender el fantástico desafío que la naturaleza y el hombre plantean al querer desarrollar un museo en este lugar. El paisaje y las historia de los pueblos que lo habitaron requieren reflejos de creatividad y respeto y recuerdan que no se puede desentonar ni competir con aquello que ellos tan majestuosamente han logrado.
El desafío no sólo es lo dado por el pasado y el entorno natural, también por el deseo de estar a la altura, con capacidad de adecuación y versatilidad, ofreciendo respuestas adecuadas al presente y los cambios a la sociedad de la que formamos parte. Los niños y adolescentes de las escuelas públicas y privadas, sectores de la producción, los menos favorecidos, la tercera edad, discapacitados. Una institución que tenga sus puertas abiertas, sin marginaciones, que pueda ofrecer productos culturales de calidad, capaz de atender tanto a una sociedad local en la que predominan necesidades insatisfechas como al visitante exigente, con acceso frecuente a muestras de altísima calidad expositiva.
Se trata de generar una infraestructura museográfica (con todo lo que el concepto actualmente conlleva), en la que arte, tradición, ciencia y tecnologías (nuevas y viejas) van compartiendo y cediéndose mutuamente los espacios. Una sede adaptada a un escenario tan exigente, se traduce en desafío que crece en atractivo y cada planificación muchas veces es rápidamente dejada de lado por otra que se presenta como más adecuada a la situación que se plantea. El proyecto procura incorporar las modernas metodologías de acercamiento e interacción con los diversos sectores de la sociedad. La propuesta incluye aportes importantes, directos e indirectos, relacionados con el planeamiento urbano, el desarrollo educativo, cultural, artístico, científico, turístico y abre camino a una serie de consecuencias sociales y económicas positivas para la provincia.
El complejo de Alto la Viña, agrupa una variedad de atractivos culturales y naturales que permiten diagramar un recorrido ameno e instructivo al tiempo que se presenta como una alternativa a los fines de preservar, al menos parcialmente, bienes patrimoniales de características únicas para la ciudad que, de otra manera, se perderían rápidamente. La administración del conjunto se encuentra a cargo del Grupo Yavi de Investigaciones Científicas.
Centro de Visitantes de la Quebrada de Humahuaca
El Centro de Visitantes ha sido creado con la finalidad de sensibilizar e invitar a recorrer la Quebrada de Humahuaca, para comprender y apreciar el valor único y excepcional de su patrimonio reconocido a nivel mundial: sus paisajes, su geomorfología, la flora y fauna, su historia, su arqueología, la arquitectura y el urbanismo, su agricultura y poniéndole el alma, sus tradiciones, sus ritos y creencias, su música, sus artesanías, pero sobre todo para conocer a su gente, quebradeña y andina.
El Centro de Visitantes cuanta con información turística tanto de la Quebrada como de los otros destinos turísticos de Jujuy: Valles, Puna y Yungas.
Junto a sus instalaciones se encuentra la Feria Campesina de Quebrada y Puna dedicada a la venta de productos regionales.
Inca Cueva o Chulín
Emplazada en el sector norte de la Quebrada de Humahuaca, la Quebrada de Inca Cueva cuenta con
una superficie total de 226,5 km2, ubicándose en el borde oriental de la Puna argentina. La mayor parte de la superficie de la quebrada de Inca Cueva está cubierta por roca desnuda.
Existen varias cavidades que destacan por sus pictografías en negro, blanco y rojo. Son representaciones geográficas entre las que predominan grandes círculos en blanco que se asemejan a soles u ojos.
Lo actualmente visible es una gruta de alrededor de cuarenta metros de largo, cinco de profundidad y alrededor de diez metros de alto, con la casi totalidad de sus paredes y techos cubiertos de pictografías en los colores blanco, rojo y negro, formando figuras geométricas y animales diversos, entre los que predominan las llamas.
Museo Arqueológico Municipal - Humahuaca
El Museo Arqueoológico Municipal cuenta con cuatro salas expositoras que dejan entrever el desarrollo de las poblaciones indígenas de la región, en distintos períodos del tiempo.
Las salas se dividen temáticamente en espacio dedicados al periodo temprano, periodo medio, periodo tardío y a los enterramientos, destacando dos momias dispuestas en posición fetal.
El montaje expositivo fue organizado por el Instituto Interdisciplinario Tilcara de la Universidad de Buenos Aires, bajo la responsabilidad del director Lic. Norberto Pelissero.
Museo Arqueológico "Dr. Eduardo Casanovas"
El museo forma parte del Instituto Interdisciplinario Tilcara, que depende de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.
Es uno de los más importantes de Argentina. Abrió sus puertas en el año 1968 y en él se exhiben tres mil piezas que pertenecieron al Museo Etnográfico de Buenos Aires. En la actualidad dispone de ocho salas, una biblioteca, y algunas dependencias administrativas.
La Sala 1 está dedicada a los países andinos que limitan con Argentina: Chile y Bolivia. En él se exhibe un valioso cuerpo momificado hallado en San Pedro de Atacama.
La Sala 2 está dedicada al Perú, con piezas ceràmicas de las culturas Nazca, Mochica y Chimú.
La Sala 3 exhibe piezas del patrimonio prehispánico del noroeste argentino.
Las Salas 4 y 5 se exhiben materiales extraídos de la Puna de Jujuy. Destaca la reconstrucción de una chullpa (una especie de cementerio aymara).
La Sala 6, denominada Ambrosetti, está dedicada al material del Pucará de Tilcara.
La Sala 7, o Sala Debenedetti, contiene el resto del material de la Quebrada de Humahuaca.
Museo de Sitio - Pucará de Tilcara
Es un poblado-pucara localizado sobre el relicto de un conoide ubicado al sur del Río Huasamayo en su confluencia con el Río Grande.
Es el sitio arqueológico que presenta la mayor densidad de ocupación en todo el valle. Los restos de vivienda se presentan de manera aglutinada con pocos espacios libres cubriendo una superficie de 6 hectáreas. La ocupación humana se extendió por varios siglos y abarca también la etapa incaica reflejada en dos sectores “el taller del lapidario” y “la iglesia”.
Comprende restos una gran cantidad de recintos construidos con piedra, de planta cuadrangular y ángulos rectos, entre los cuales existen senderos de circulación. Presenta, además, un sector de corrales en la parte más baja, cercana al Río Grande; un gran basurero y un área con inhumaciones. En la parte céntrica se distingue el sector incaico, con una arquitectura diferencial donde se destaca la “kallanka” incaica asociada a una cancha o espacio abierto. Esta construcción, típicamente imperial, se vincula con tareas administrativas y ceremoniales. Se destacan los restos de un taller para la talla de ornamentos en alabastro y ónix, “El taller del lapidario”, vinculado también con el dominio incaico de la zona.
Entre las construcciones arqueológicas se observa la presencia de los cardones, actualmente atacados por una especie de mariposa que causa su necrosis y muerte.
El Pucara de Tilcara fue declarado Monumento Nacional en el año 2000. Es el único asentamiento arqueológico habilitado para visitas turísticas y didácticas en la Quebrada de Humahuaca. El sitio ha sido reconstruído parcialmente y cuenta con un camino de acceso para vehículos que conduce hasta la parte más elevada del antiguo poblado donde se emplaza una pirámide trunca erigida en memoria de varios arqueólogos que investigaron la Quebrada de Humahuaca.
Este fue el poblado cabecera de los Tilcara, el grupo sociopolítico que ocupaba el sector central de la Quebrada de Humahuaca a la llegada de los incas y españoles. Presenta evidencias de ocupación humana desde alrededor del 900 dC., y el proceso poblacional gestado a lo largo de más de medio milenio, condujo a la gran aglomeración de habitantes que se dio en los últimos siglos de ocupación prehispánica. Determinados sectores del sitio fueron remodelados por los incas. El poblado permaneció ocupado con posterioridad a la llegada de los españoles hasta la reducción de la población en el actual poblado de Tilcara.
Existen varias viviendas en predios rurales en los sectores que se ubican al pie del Pucara de Tilcara. El actual pueblo de Tilcara se encuentra a menos de 1 Km.
El Pucará de Tilcara es uno de los cuatros pueblos fortificados que los habitantes primitivos de la Quebrada de Humahuaca edificaron sobre sendos morros, situados en el lecho del Río Grande. De norte a sur, estos pucarás son los de Calete, Yacoraite, Campo Morado y Tilcara. Existen además otras poblaciones indígenas de difícil acceso, pero asentada sobre mesetas en los valles transversales.
El sitio fue descubierto en 1908 por el etnógrafo Juan Bautista Ambrosetti y su discípulo y continuador de su obra, Salvador Debenedetti. Durante los veranos de los tres años siguientes exploraron el Pucará y extrajeron unas tres mil piezas. Estos materiales y sus observaciones permitieron formarse una idea de como era la vida de sus habitantes antes de la llegada de los españoles.
Hacia 1911, Debenedetti tuvo la ocurrencia de restaurar las ruinas. Con la aprobación de Ambrosetti, director en ese momento del Museo Etnográfico de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, se procedió a limpiar el terreno en una extensión de unos 2000 metros cuadrados y levantar las paredes hasta una altura de poco más de un metro. Tras la muerte de Ambrosetti y su ascenso como nuevo director del Museo, Debenedetti realiza una nueva exploración en 1929 con su discípulo Eduador Casarnova. Su muerte, un año después, trunca el proceso.
Al pie del Pucará de Tilcara, en la margen izquierda del Río Grande, se encuentra el Jardín Botánico de Altura, importante centro donde se hallan representadas las especies vegetales de la Puna y de la Quebrada de Humahuaca.
Museo Posta de Hornillos
En el kilómetro 72 de la Ruta Nacional 9, a 2,350 m.s.n.m, entre los pueblos de Purmamarca y Tilcara, se encuentra una casa colonial construida por Gregorio Álvarez Prado en el año 1772. Fue lugar de relevo obligado de la caballada, por disposición del visitador Alonso Carrió de la Vandera, en la ruta que unía el Alto Perú con el Virreinato del Río de la Plata.
Durante las guerras de la independencia, se transformó en fortín y cuartel del Comandante Manuel Alvarez Prado. En 1813, sirvió de descanso al General Belgrano que regresaba de la campaña al Alto Perú y, hasta 1817, se registraron diversos combates.
Fue habilitada como Museo Histórico el 3 de diciembre de 1979 gracias a las obras de restauración realizadas por la Fundación Bunge y Born. Contiene interesantes testimonios del pasado colonial, como el molino de piedra. Consta de 12 salas que exhiben elementos y piezas de una posta que fue también casa de familia y cuartel del Ejército del Norte.
La Posta de Hornillos consta de 19 habitaciones, dispuestas en torno a tres patios sucesivos, además de algunas dependencias menores. Sus paredes son de adobe revocado y encalado, el techo es de torta de barro con la tirantería de madera de cardón. Recientemente, ha sido restaurada. Se han respetado sus mejores características y técnicas constructivas tradicionales.
En la primera sección se expone un panorama general del origen de las postas y su ambientación, tratando de recrear, en forma hipotética, el aspecto que pudo tener la misma en sus mejores años. En la segunda sección se expone una muestra de las armas y las guerras en Jujuy; se hace especial referencia al sector de la Quebrada de Humahuaca.
La tercera sección presenta una muestra de los medios de transporte terrestres. Ambas exposiciones pretenden mostrar la evolución experimentada, desde la época prehispánica hasta nuestra época.
Pucará de Huichaira
Poblado prehispánico. Se encuentra ubicado sobre un elevado y angosto espolón de material de acarreo sobre la margen derecha del río de Huichaira en su confluencia con el Río Grande.
Pucará de Volcán
El pucará de Volcán está situado a 150 metros sobre el fondo del valle y a 2070 m.s.n.m. en un cono suspendido transversal a la Quebrada de Humahuaca. El Pucara de Volcán registra ocupación humana desde el siglo VI dC.
Sitio Arqueológico o Antigal de Hornillos
El sitio arqueológico o Antigal de Hornillos forma parte del sistema patrimonial de la Quebrada de Humahuaca, ubicado en el sector medio, en una meseta de 2571 metros de altitud. Esta posición le proporciona gran dominio del entorno quebradeño y
Yacimiento Arqueológico de Coctaca
Se arriba a este lugar por un camino de tierra de nueve quilómetros. Allí se separan los caminos que unen a Humahuaca con las localidades de Ronque, Siquiza, Rodero y Pucará.