Salinas Grandes

Las Salinas Grandesson consideradas las terceras mas grandes del mundo después del Salar de Uyuni en Bolivia y el Salar de Arizaro en Salta estas salinas brindan un espectáculo visual único en temporadas de lluvias ya que se cubren por 30 cm. de agua produciendo un panorama de color turquesa con vista al nevado de Chañi a sus espaldas y la ruta que atraviesa por medio de ellas. Están situadas entre los límites de las provincias norteñas de Jujuy y Salta, son una de las salinas de mayor extensión dentro del país. Desde esta inmensa planicie de sal, que presenta un bello y característico paisaje de la puna jujeña, se extrae la misma de forma tradicional.

Son las más extensas de la provincia, cubren una importante superficie de (525 Km. cuadrados) de los departamentos de Tumbaya y Cochinoca y la Provincia de Salta. Desde San Salvador de Jujuy se arriba a las Salinas Grandes, luego de transitar las Rutas Nacionales 9 y 52. Están ubicadas a 3.350 metros de altura sobre el nivel del mar. La sal tiene de 10 a 50 cm. De espesor. Originariamente fueron una laguna de fondo pantanoso y chato pobladas de proficua fauna de microorganismos y vegetación acuátil.
Como llegar
Camino a Purmamarca, por la RN Nº 52, se asciende por la cuesta de Lipán al Abra de Potrerillo. Su punto más alto es a 4.170 m.s.n.m y desde allí se logra apreciar una vista única
Un poco de historia
La evaporación de esta masa de agua dulce, ocurrió según Freguelli en el cuaternario superior u holoceno, cuando el clima se volvió más seco y frío. Los primeros hombres en ocupar las costas de las Salinas, en busca de caza y recolección, unos 10.000 años atrás, aún la conocieron como espejo de agua dulce. No se sabe si en los milenios sucesivos hubo una explotación de la sal y los primeros testimonios de tal aprovechamiento provienen del final de la ocupación prehispánica. Al borde de las salinas no se ha hallado antigales que denoten ocupaciones permanentes . Más bien debió tratarse de brigadas de trabajadores estacionales de Abril a Noviembre y que se ocupaban con sus hachas cilíndricas de piedra, como las descriptas por Eric Boman, de cortar bloques de sal. También apareció en la sal de la parte occidental de las Salinas, el cadáver de un niño sacrificado en época incaica.
En los tiempos prehispánicos, la explotación de las Salinas Grandes se estableció con firmeza, ya sea para el autoconsumo o para el trueque comercial. Se llevaba la sal cargada, primero en llamas y luego en burros, para intercambiar o vender en lugares donde este mineral es raro. Entonces se trocaba por maíz, papas o frutas. Una carga de burro de sal, tenía aproximadamente 50 Kilogramos repartida en cuatro bloques. Una carga de llama escasamente 30 Kilogramos. A raíz de la Guerra de la Independencia la explotación salinera se desplazó de Bolivia a la Puna Jujeña. Durante muchos años acudieron a las Salinas Grandes , indígenas de los departamentos de Rinconada, Santa Catalina y Yavi, de Acoyte e Iruya (Salta), de Mojo, Sococha y Altos de Tarija (Bolivia). Incluso un cacique local de Cochinoca llamado José Gregorio Chichui, presuntamente llegó a cobrar a los forasteros indebidos impuestos por la extracción de sal.

Paso de Jama
En el año 1991 se habilitó oficialmente el paso internacional Paso de Jama, que une a la Argentina y Chile por el norte. Desde San Salvador de Jujuy a Jama, casi todo (hay ocasionales bajadas), es camino de ascenso. Se recomienda salir bien temprano, en la mañana, como para aprovechar mejor la luz del largo día.
Pronto se pasan los verdores de Yala y seguimos subiendo, bordeando el río Grande. Recorridos unos 60 Km por la ruta nacional 9, un cartel nos indica que se debe doblar a la izquierda, por un camino de baja cornisa que desemboca, 3 Km más adelante en Purmamarca, un caserío mágico que permanece casi igual al perfil que ofrecía en el siglo XVII, cuando fue fundado al pie del cerro de Siete Colores.
En el horizonte aparece ahora el pueblo de Susques, colmado de ruinas indígenas, casas y calles color tierra, y con una iglesia de adobe que data del año 1670. En la nave central se pueden apreciar pinturas traídas del Cuzco peruano. Hay más, unas interesantes reservas de llamas y vicuñas, y la posibilidad de intentar la pesca de truchas en las cercanas lagunas del Angosto de Taire.
Pasado el mediodía se presiente la proximidad de la frontera. Allá lejos una cadena de volcanes apagados duerme como para compensar furias pasadas. La laguna de Jama, casi congelada, está rodeada de flamencos y garzas. Este es el único tramo en toda la travesía que podría denominarse "de riesgo", son casi 300 Km, hasta el primer poblado chileno sin ninguna infraestructura de apoyo.
Hay una posibilidad sin embargo y se llama Pueblo de Jama. Se trata, en realidad, del puesto de gendarmería. Allí con acceso a baño y café caliente, los viajeros son atendidos con cordialidad. Tras cruzar el paso internacional, falta sortear el último tramo (160 Km exactos orillando los 4.700 m de altura sobre el nivel del mar) hasta llegar a San Pedro de Atacama por un camino muy firme y, ahora sí, cuesta abajo. El paisaje es desértico pero muy hermoso; por momentos exhibe una extraña configuración lunar, con formaciones rocosas.
Realizados los trámites fronterizos, se entra a San Pedro de Atacama, pequeña y muy acogedora ciudad conocida como "la capital arqueológica de Chile" - su museo de 380 mil piezas aborígenes es considerado como uno de los más completos de América Latina -; el pueblo de unos 2.000 habitantes, está dotado de todo lo que el turista exigente necesita para disfrutar de un bonito lugar y estar bien atendido. Siguiendo unos 300 Km más adelante, se llega a las playas del Pacífico.
Ultimos acontecimientos de este paso que uniría los países de Argentina y Chile: el 6 de julio del año 2.000 se firmó el convenio para dar comienzo a la pavimentación del paso de Jama, el viejo sueño forjado hace más de tres décadas.






