Iruya

Iruya está a 2780 m. sobre el nivel del mar, a una distancia de 307 km. De la capital salteña.
Como Llegar
Para el acceso a este lugar, se debe pasar por la provincia de Jujuy, recorriendo la ruta Nacional Nº 9, a 26 km. De la capital de Humahuaca está el cruce de rutas, donde se lee "Iruya 26 Km". Siguiendo el camino indicado, se llega a la estación Iturbe (F.C.N.G.B.) Provincia de Jujuy, distante a 8 km. del cruce mencionado. Desde allí siempre por camino de tierra, se llega al paraje denominado "ABRA DEL CONDOR" a 4000 m. sobre el nivel del mar, límite de la provincia de Salta y Jujuy.
En el Abra del Cóndor comienza el descenso de 1220 m. En 19 Km (distancia del Abra a Iruya). A lo largo de estos 19 Km, el visitante se sumerge en la variedad más insólita de colores, que van del verde agreste al morado o violeta, pasando por el amarillo y el azul metálico. La montaña, en conjunto con las quebradas, ofrece a la vista, caprichosas y curiosas formas que se desdibujan en el lecho del río Colanzulí, a cuya vera corre el camino.
Iruya, un pequeño pueblo de raíces indígenas erguido sobre una meseta entre montañas. Su iglesia, sus casas y empinadas callecitas de piedra hablan de las formas típicas de la vida de su gente, resguardándolo del fragor de las grandes ciudades, pero con todo el confort en sus hosterías.
Al llegar a Iruya, la primera impresión es de un pueblo "colgado en la montaña", o más bien, de una isla, ya que está rodeado por los ríos Colanzulí -o Iruya- y Milmahuasi. Se destaca su edificación colonial con callejuelas estrechas y sus paisajes de imponentes vistas panorámicas. En sus proximidades se encuentran las ruinas del (se pronuncia en la zona como pucara y no "pucará") pucara de Titiconte. Aquí, los habitantes, vestimentas, costumbres y viviendas han mantenido su tradición a lo largo de 250 años. El poblado conserva sus calles angostas y empedradas, con casa de adobes, piedras y paja. El camino para el tránsito automotor termina, solamente a lomo de mula es posible realizar un viaje al interior del departamento, donde se presenta el paisaje montañoso en toda su agresividad y magnitud. Siguiendo el lecho de los que surcan el interior, se aprecian quebradas de diferentes formas y colores. La piedra laja, en algunos tramos ha formado paredes de contención del río.Como salido de una postal, Iruya invita al descanso y a la meditación, pero también al asombro a través de cabalgatas, recorridos que salen regularmente desde Salta hasta refugios como El Cóndor, caminatas o la práctica de trecking, a los caseríos aledaños.
La más importante de todas las festividades tiene lugar el primer fin de semana de octubre, con los cultos de la Virgen del Rosario, donde lo pagano y lo religioso se confunden en un sincretismo único.
Cientos de lugareños movidos por su fe participan de los actos religiosos cantando, rezando y ejecutando instrumentos autóctonos (quenas, cajas y sikus). Acompañan la música con el baile típico de los "cachis", un grupo de disfrazados con máscaras cuya danza simboliza la eterna lucha del bien y el mal.
Al pie de Iruya, en el lecho de su río, se origina el comercio de trueque establecido entre sus pobladores, los habitantes de la Alta Puna y localidades aledañas. A Pocos kilómetros se pueden visitar las ruinas indígenas de Titiconte. Iruya posee un clima de tipo templado, característico de los valles de altura; la mayoría de las lluvias se producen en verano, cuando las temperaturas oscilan entre los 30º grados durante el día y los 10º grados celsius por las noches; en invierno, las registros varían entre los 0º y los 15º grados.
Historia
Fundado en el año 1753, enclavado en medio de un hermoso paisaje de montañas y rodeado por los ríos Colazulí y Milmahuasi, su nombre proviene de la combinación de dos vocablos de lengua quechua o aymará y significa “abundante paja”. El pueblo, caracterizado además por los pequeños espacios cultivables, con alfarares y álamos, cuenta con algunos confortables lugares donde alojarse, y en el mes de agosto es sede de la “Fiesta de la Pachamama”. En la iglesia local, construida en el siglo XVIII y consagrada a Nuestra Señora del Rosario, se obsevan obras de arte religioso popular.
Los primeros habitantes sobrevivian, y continúan haciéndolo, mediante los cultivos de subsistencia. Principalmente se dedicaban a la cría de ganado, como ovejas, cabras y en menor medida la llama, y también practicaban la agricultura, cultivando maíz, papas, ocas y otros productos agrícolas. Incluso hoy en día, sus habitantes siguen subsistiendo mediante la práctica del trueque. Sin embargo, debido a su cercanía con la Quebrada de Humahuaca, el turismo está comenzando a desarrollase.
Los restaurantes de Iruya ofrecen sobre todo la tradicional cocina local, con diversas variedades de papas, dulces, quesos de fabricación local y la quinua, un cereal cultivado en los Andes muy rico en proteninas.

Circuito de los Caminos del Inca: El camino principal va desde el Abra del Cóndor (4000 mts.) límite entre Salta y Jujuy, a Iruya (2780 mts.) por la Ruta Prov. 133. Una vez pasado el límite a escasamente 1 (un) Km. de Abra del Cóndor se divisa un cartel indicativo a mano derecha para acceder por un camino vecinal que se dirige a la comunidad de Colanzulí, un caserío pintoresco construido de material de adobe y techos de barro y paja o chapa de unos 300 habitantes. Aquí se podrán observar llamas domesticadas al pie del cerro morado, llamado así por su color. En la cumbre de este cerro (mas de 5000 mts.) se puede admirar dos lagunas donde se estacionan en época de verano garzas blancas, a las cuales lo lugareños llaman garcitas. También se pueden encontrar las conocidas apachetas, monumentos incaicos en honor a la Pachamama, amén de ruinas de monumentos y santuarios incaicos. A estos lugares es necesario ser montañista y acceder con la guía de un vaqueano y con las precauciones necesarias para afrontar la altura y la falta de oxígeno. Es necesario recalcar que estos lugares son propiedad privada y se debe pedir permiso para acceder. Continuando por el camino vecinal se pasa por tres localidades: Río Grande, Campo Carreras y Pueblo Viejo; en donde se pueden adquirir prendas (ponchos, medias, fajas y gorros), tapices y mantas artesanales de incomparable belleza y trabajo, especialmente en Río Grande, confeccionadas con fibras de llama y oveja. Volviendo a la Ruta 133 se llega a Iruya para continuar hasta la localidad de San Isidro, en un camino precario de 8 km., donde además de poder adquirir prendas, tapices y mantas de llama y oveja, se pueden degustar licores artesanales hechos a base de menta, muña-muña, cedrón, anís y chicha de maíz.

Circuito de los Arrieros: Tomando base en Iruya partiendo este por un camino vecinal no consolidado, lo que indica la necesidad de contar con un vehículo 4 x 4. Hay que dirigirse hacia la localidad de Las Higueras, pasando por el caserío de Aguas Blancas. Llegado a Las Higueras, caserío que cuenta con un puesto de salud, se pueden adquirir artesanías hechas a base de cuero (lazos, arneses, cajas, cintos y banquitos) madera (bateas o fuentes, cucharas y cucharones) y caña (quenas, flautas y erkes). Desde Las Higueras hacia el norte transitando 2 km. por la playa del río San Pedro se divisa el caserío de Aguanitas (3800 mts.) al cual sólo se accede a pie o a caballo por huella mular. Siguiendo por la vera del río se divisa la localidad de la Mesada Grande que solo se accede a pie o a caballo. Se encuentra ubicada a unos 3000 mts. sobre el nivel del mar. Aquí se pueden adquirir prendas artesanales de lana de oveja (ponchos, bufandas, gorros, alforjas, mantas y guantes), artesanías hechas con cuero de cabra (cajas y rebenques), asta de chivo (erkes) y asta de vaca (erkes). Estos lugares son propiedad privada y sólo se puede acceder a los mismos con autorización expresa. Circuito de los Cóndores: A este circuito se recomienda realizarlo con empresas especializadas en treaking y turismo de aventura que cuenten con seguros de responsabilidad civil, comunicación, medicamentos etc. Partiendo de Iruya en vehículo por la Ruta 133 hacia el sur oeste se llega a la comuna de Iturbe (Departamento de Humahuaca, Provincia de Jujuy) y nos desvía hacia norte por el camino vecinal 13A, pasando por las localidades La Cueva, El Chorro y Pueblo Viejito se vuelve a entrar a la Provincia de Salta por Pampa Laguna, el camino en cuestión es muy precario recién consolidado y recorrerlo insume tiempo y esfuerzo. Pasando por el campamento Abra de la Cruz a 4800 metros se llega hasta Rodeo Colorado y de allí caminando se puede acceder a los pueblitos de Campo Luján y Abra del Sauce. Desde Abra del Sauce, un lugar de incomparable belleza se pude divisar hacia el este las localidades de Mesada Grande, Mesada Chica y Aguanitas; y hacia el sur las localidades de Trancas, Rodioy Matancillas. Trekking a San Juan:

Una Excursión, en la cual, se visitan dos comunidades de Finca el Potrero, donde se pueden apreciar a fondo las vivencias de la gente que vive en el lugar, compartir sus comidas, costumbres y tareas diarias. Además en el trayecto “San Isidro-San Juan” existe la posibilidad de observar el vuelo de los Cóndores desde muy cerca, el ganado y paisajes imperdibles. San Isidro (2900 metros de altura) ubicado a 2 hrs al norte de Iruya, se accede al pueblo por un camino de herradura trazado sobre el lecho del rio en la mayor parte de su recorrido, lugar de los artesanos, donde una gran cantidad de la gente vive de sus artesanías, consistentes especialmente en tejidos e hilados. San Juan (3090 m.s.n.m.) se encuentra a 14 Km. al noreste de Iruya y llegar a ella toma aproximadamente 4 horas de caminata. Su cultura es similar a la de San Isidro, y con un número menor de familias, en esta comunidad se puede apreciar las distintas formas de la naturaleza, los relieves de las montañas que conforman el paisaje del departamento de Iruya y además de eso las distintas formas de cultivo y especies. La única forma de acceder a esta comunidad es únicamente a pie o a lomo de mula. Trekking a San Isidro por Pantipamapa: Un recorrido que atraviesa una ruta que sale de lo tradicional, desde San Isidro se emprende un rápido ascenso desde los 2900 metros hasta los 3200 metros hasta llegar al paraje de Panti-pampa, con la el acompañamiento de la brisa del aire puro y apreciando el imponente paisaje que ofrece el camino. Desde ahí se baja al puesto e doña Serapia, donde se puede ver a la comunidad de San Juan y con un poco de suerte el cóndor brinda uno de sus mejores espectáculos, su vuelo, planeando cerca del turista. Además, la vista a las muchas comunidades de los alrededores de Iruya, enclavadas en las faldas de los cerros y los distintos paisajes de los más coloridos. Cómo Llegar – Mapa Para el acceso a este lugar, se debe pasar por la provincia de Jujuy, recorriendo la ruta Nacional Nº 9, a 26 km. De la capital de Humahuaca está el cruce de rutas, donde se lee “Iruya 26 Km”. Siguiendo el camino indicado, se llega a la estación Iturbe (F.C.N.G.B.) Provincia de Jujuy, distante a 8 km. del cruce mencionado. Desde allí siempre por camino de tierra, se llega al paraje denominado “ABRA DEL CONDOR” a 4000 m. sobre el nivel del mar, límite de la provincia de Salta y Jujuy. En el Abra del Cóndor comienza el descenso de 1220 m. En 19 Km (distancia del Abra a Iruya). A lo largo de estos 19 Km, el visitante se sumerge en la variedad más insólita de colores, que van del verde agreste al morado o violeta, pasando por el amarillo y el azul metálico. La montaña, en conjunto con las quebradas, ofrece a la vista, caprichosas y curiosas formas que se desdibujan en el lecho del río Colanzulí, a cuya vera corre el camino. En las elevaciones que atraviesa el camino, y como formando parte del paisaje, están las manadas de llamas, ovejas y cabras. Al llegar a Iruya, la primera impresión es de que se trata de un pueblo “colgado en la montaña”, o más bien, de una isla, que está rodeado por los ríos Colazulí (Iruya) y Milmahuasi.





